PREMIOS GOYA: EL ASQUEANTE SHOW DE LOS TITIRITEROS DE TURNO

A pocas hora de finalizada una nueva “gala” de los Premios Goya y, a haciéndonos eco de algunas asqueantes e indignantes manifestaciones de algunos de los premiados, o de la perroflauta “presentadora”, cabe preguntarnos por qué hemos de pagar, con nuestros impuestos, un “espectáculo de tanta miseria y bajeza moral”.

Como es natural esperar de muchos de los convocados (que jamás se han pronunciado críticamente contra la dictadura genocida de los hermanos Castro, contra la corrupción socialista en Andalucía, contra la corrupción en Cataluña o el totalitarismo del Consejo Audiovisual Catalán o la Ley Catalana del Cine, ni contra las suculentas subvenciones recibidas por su sector, aunque las películas ni siquiera fuesen filmadas), ocurrió lo que todos esperábamos: una continua crítica hacia las autoridades del Gobierno de España (que también es el gobierno de estos seudoprogres de marcas de moda y domicilio fiscal en el exterior), centrando sus ataques contra las autoridades de los Ministerios de Sanidad, Educación y Cultura.

Eva Hache, en una nueva muestra del mal humor que caracteriza sus intervenciones, dijo «Recibamos a las autoridades como se merecen… bueno, no, recibámoslas bien», como si ser cortés, aunque en el disenso, no fuere algo consustancial a la democracia. Seguramente en otros regímenes de gobierno, tan del agrado de las cadenas en las que ha trabajado y trabaja esta “miembra”, nadie se atrevería a recibir mal al Gorila Rojo, a los genocidas Castro o un dictadorzuelo tercermundista por miedo a ser detenido, a recibir un disparo de un arma de fuego o a conocer una mazmorra oscura y maloliente.

En otra de sus “intervenciones”, la susodicha manifestó que ¿Habéis visto cómo piloto de inglés?, haciendo referencia a que ella asistió a un colegio público en el que había clases. Y así seguramente sería, Evita, pues has nacido en 1972 y, si los cálculos no me fallan, comenzaste a cursar tus estudios sobre 1977, es decir, años antes que Rubalcaba, si el ministro de los GAL, de FILESA, del Faisán y del 13M, avalando a Álvaro Marchesi Ullastres, destruyese la educación más elemental y corrompiese todos los niveles de enseñanza con su nefasta LOGSE. Por tanto, la seudo cómica Eva Hache, al menos habrá aprendido a deletrar y escribir mamá correctamente, y en español, la lengua de Cervantes, idioma universal perseguido, denostado y acorralado en la taifa catalana y en las Vascongadas.

En esta 27 Gala de los Goya, algunos han intentado hacerse los bromistas como Enrique González Macho, al decir que «el cine no es de cejas ni de bigotes», aunque el mencionado omite hacer referencia a los millones de euros que los titiriteros de la ZEJA recibieron en los pasados años y cómo sus partidos políticos de referencia (léase PSOE, IU, ERC, etc) se han visto implicados en todo tipo de casos de corrupción, corruptelas varias, dispendio de dinero público en sueldos para amiguetes y entenados y subvenciones de todo tipo al “mundo de la cultura”.

El inefable Javier Bardem, al recoger el premio a la mejor película documental, manifestó que “en el Sáhara no se puede recortar en salud porque no hay hospitales, ni en educación, ni cerrar escuelas como aquí porque no hay colegios» Qué curiosas declaraciones las que ha efectuado este actor, afincado en los Estados Unidos de Norteamérica, si en EEUU la cuna del capitalismo opresor, que paga sus impuestos a ese estado capitalista y que no contribuye con un mísero euro – a diferencia de quienes tributamos en España – a la sanidad, a la justicia, a la educación o a los servicios públicos que benefician a los más necesitados en España.

El actor, cuyo segundo hijo nació El bebé, según publica la revista Hola, nació el pasado mes de enero en el Hospital Cedars-Sinaí, de Beverly, en dicho centro donde pasase sus últimos días de vida Frank Sinatra, la estancia de tres habitaciones tiene un coste de 3.319 dólares diarios, la de dos, 2.734 y la individual, 2.345, una cantidad ínfima y modesta para un actor comprometido con el pueblo saharaui, que no tributa en España y que pertenece a una familia de subvencionados con dinero español.

No importa, Javier Bardem, tú y tu parentela podéis seguir vociferando mentiras, gracias a que habitáis un país donde la libertad y la democracia os lo permiten, quizás si os mudáseis a tu adorada Cuba, tendrías la suerte de Carromero, no por un accidente de tráfico, sino por el mero hecho de deslizar la mínima crítica al comandante semicadavérico, o por apoyar la libertad en lugar de hacerle la comparsa a la dictadura castrista.

Pero, sin dudas, el colmo de la desfachatez, de la mentira y de la presunta calumnia e injurias, fue protagonizado por Candela Peña, al momento de recoger su premio Goya como mejor actriz de reparto.

La mencionada declaró “he visto morir a mi padre en un hospital público donde no había mantas para taparle ni agua para beber y se la teníamos que llevar nosotros” y esto requeriría que, cuanto menos, la Ministra del Área diese intervención a la Fiscalía General del Estado para querellarse contra esta otra “miembra” del club de los perroflautas subvencionados. María del Pilar Peña Sánchez (su nombre real) nació en Gavá (Cataluña) en 1972 y el triste deceso de su señor padre se produjo en el Hospital de Viladecans, sometido a los recortes de la Generalidad Catalana, si en tiempos del Tripartito (lo recordáis??) y bajo directivas de su Consejero de Sanidad. Naturalmente que la conmovedora dicente nada hizo, en su momento, por acudir a la justicia, presentar denuncia penal contra el Hospital, sus responsables, médicos y profesionales intervinientes, ni, naturalmente, comunicó ese presunto abandono de persona seguido de muerte a autoridad policial o judicial alguna, para esperar a la Gala de los Goya, momento propicio en que levantar la bandera de la injusticia social de la sanidad.

Afortunadamente, el Director de ese centro sanitario, Sr, Jordi Monedero, ha salido al cruce de las mentiras de Candela, al afirmar que “hay mantas para los enfermos, bebida y agua también que se da a los enfermos en todas las comidas del hospital”, afirmando que tampoco le consta que hubiera reclamación por escrito alguna en este sentido y que a pesar de que hay situaciones de difícil gestión debido a los recortes no se llega “hasta ese extremo”…” a los pacientes se las da la comida y el agua que tienen que tomar en función de la situación médica”.

Para concluir con una intervención nefasta, la galardonada “actriz” instruyó a todos los españoles y extranjeros residentes en España sobre que había parido un hijo de sus entrañas, un hijo al que no sabría que educación recibiría (algo lógico si la criatura nació en Cataluña y queda sometida a la dictadura del dialecto derivado del provenzal) y solicitó trabajo para su hijo, olvidando, la progre galardonada, que hay 6.000.000 de personas en paro, que muchas de ellas tienen hijos que alimentar y que ha sido la nefasta política zapateril (que, entre otros despilfarros, subvencionó con millones de euros a un cine que nadie ve) la que produjo la hecatombe económica en que se encuentra España.

VERDU

Maribel Verdú, a quien presentaron comparándola con una actriz a quien “EL CORTE INGLÉS” encargase la campaña de Navidad, mientras a aquella sólo la de rebajas, dedicó su galardón a “quienes han perdido sus casas”, en un gesto tan conmovedor que podría haber sido mitigado si la actriz, en lugar de cobrar sus honorarios por la campaña publicitaria de rebajas de los grandes almacenes, los hubiese donado a Caritas o a algún organismo de ayuda a los desahuciados quienes, dicho sea de paso, no pasan de 3.000 casos al año en este país. Lo que Maribel Verdú, ataviada con un conjunto de Dior y con joyas valoradas en 200.000 euros, olvidó es que el 97% de quienes estamos hipotecados pagamos puntualmente nuestras deudas y que, alguno de los resonados casos que culminaron en suicidio, ni siquiera se trataron de un desalojo por falta de pago de una letra hipotecaria, sino que el desahucio se produjo por lanzamiento de un inquilino moroso quien debía 3 años de alquiler. Será por ello que, ahora, la actriz Maribel Verdú ha sido la “protagonista” de una campaña del Banco Santander Central Hispano para comprar viviendas ahora, que es el momento. ¿Donará el dinero ganado para las personas que esa entidad bancaria tenga pensado desahuciar en los próximos días?

En definitiva, y para no extendernos en este comentario, otro año más, con la subvención de los españoles, tengan trabajo o no, la Academia del Cine y los perroflautas de turno han convertido una entrega de premios en un acto radical de abierta crítica al gobierno del Partido Popular; los galardonados han demostrado no comprender a los espectadores y, como el hombre de Platón en la caverna, ven una realidad distorsionada en que la culpa la tiene siempre el Ministro de Turno, en lugar de las millonarias subvenciones, el estatismo que interfiere con la libre creación artística y las leyes que imponen ver películas en dialectos socialmente marginales amén de la propia conducta de muchos de los galardonados cuya cotidianeidad no condice con el discurso radical que “escupen” en cada Gala.

 

 

 

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3 Comments

  1. Como siempre, lo has clavado. Esa es la gentuza que tenemos dogmatizando sobre actitudes, pensamiento y lo que es democrático o no. Las únicas películas que yo voy a seguir viendo son las de Paco Martínez Soria.

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